5 pasos para conseguir tu primer trabajo en la industria

¿Estás buscando tu primer trabajo en la industria después de dejar el mundo académico? Puede que no sea tan fácil como creías…

Cuando dejé la astrofísica pensé que encontrar un trabajo en ciencia de datos en la industria sería fácil. Después de todo, ya era bastante bueno tanto con los datos como con la ciencia. Pero la verdad es que pasarme al lado oscu… quiero decir, encontrar mi primer trabajo en la industria fue mucho más difícil de lo que esperaba.

Los procesos de solicitud de empleo en la industria y en investigación son muy diferentes. Y además, lo que distingue a un buen candidato es fundamentalmente distinto. En este post te guiaré a través de los 5 pasos típicos del proceso de contratación en la industria, y te daré algunos consejos.

1. Currículum y ​​carta de presentación

El primer paso es trabajar en tu CV. No es fácil adaptar un CV académico para que esté a la altura del estándar de la industria. Pero por suerte no hace falta hacerlo para cada solicitud: puedes tener un CV predeterminado y modificarlo ligeramente según el trabajo.

Cuando solicitas trabajo en una empresa, ten en cuenta que pueden tener docenas o incluso un centenar de solicitudes, de las que solo una pequeña fracción pasará a la siguiente fase. Y lo primero que verán de ti es tu currículum (también, estadísticamente, puede que sea lo único que verán). Puesto que ya existen muchas guías sobre cómo redactar un buen CV, tan solo escribiré algunas recomendaciones clave:

El último punto es de hecho el más difícil: sientes que estás borrando años de trabajo y logros de tu currículum, y eso duele. Pero lo que el reclutador debe saber es cómo puedes ser útil en su empresa, así que tienes que ser despiadado con el contenido científico.

A veces también te piden una carta de presentación. Para mí, una carta de presentación no es más que 1 página que extiende el contenido del CV, con un poco más de palabrería. Solo hay una diferencia importante: si bien solo tendrás un único CV, la carta de presentación debe estar dirigida específicamente a la empresa a la que estés solicitando trabajo. Aún así puedes tener una plantilla con frases clave comunes, pero asegúrate de leer la descripción del trabajo con atención y demuestra que eres el candidato perfecto.

2. Entrevista telefónica

Si te han invitado a una entrevista telefónica, ¡felicidades! Eso significa que sobreviviste a la mayor criba del proceso. Aquí tienes algunos consejos:

Aquí de nuevo el último punto es el más difícil. Si la entrevista la hace una persona de recursos humanos, es posible que solo tenga una ligera idea de los aspectos técnicos del trabajo, o que incluso tenga una lista de palabras clave que esperan que menciones. Al igual que con el currículum, debes extraer las habilidades relevantes de tus experiencias anteriores. Esto también es algo que puedes ensayar antes de la entrevista.

Si la entrevista es una llamada técnica, está bien entrar un poco más en detalle. Pero de nuevo, si te hacen preguntas técnicas sobre tu anterior trabajo, no es necesariamente porque tengan el más mínimo interés en tu campo de investigación. Es posible que solo quieran confirmar que puedes resolver problemas estadísticos o manejar grandes conjuntos de datos.

Man speaking on the phone

3. Entrevista presencial

¿Conseguiste llegar a la entrevista presencial? ¡Ya casi has llegado a la meta! De hecho, en los tiempos de pandemia en que vivimos, la entrevista “personal” puede no ser más que otra videollamada… En cualquier caso, algunas de las recomendaciones del paso anterior también sirven aquí. Te daré algunos consejos más:

Por supuesto, mientras dure la pandemia, no deberías dar la mano a nadie, ni podrás mostrar tu deslumbrante sonrisa por culpa de la mascarilla. De hecho probablemente no habrá ninguna reunión presencial. Así que mi último consejo es: ¡Asegúrate de no estar muteado!

4. Prueba técnica

Ya estás cerca del final, y has destruido todos los horrocruxes menos uno: la serpiente (Python, por supuesto).

No todas las empresas solicitan prueba técnica, y a veces una llamada técnica es suficiente. Pero puede que te pidan que les envíes la solución a uno o más problemas (que quizás tengas que presentarles después). Y como buen académico, quizás pienses: “No hay problema, soy genial resolviendo problemas. Les enviaré el resultado más exacto que jamás hayan visto”. Sin embargo, voy a decir algo que puede que te sorprenda: el resultado que des en la prueba no importan tanto.

Y esta resulta ser una de las grandes diferencias entre el trabajo académico y el de la industria. Mientras que en investigación a menudo se busca el resultado óptimo, en la industria se busca lo “suficientemente bueno”. Siempre que se cumplan unos requisitos, cualquier solución es válida. De hecho, una solución simple puede ser más fácil de interpretar (y traducir en términos de negocio) y más segura de implementar en un entorno de producción.

¿Pero no dije que había 5 pasos?

Efectivamente. Y el último paso del proceso es:

Negociar tu salar… Hey, espera, no tan rápido.

Aceptar ser rechazado. ¡Creías que lo habías dado todo en la entrevista! Y que los convenciste sobre tus sólidas dotes estadísticas y en programación… Pero lo que ellos querían era alguien familiarizado con [extranjerismo sofisticado del que nunca has oído hablar]. Esto podría ser agile, test-driven development, AWS, PowerBI, DevOps… O simplemente querían a alguien con al menos 5 años de experiencia en la industria.

Si acabas de salir del mundo académico y aún no tienes experiencia en la industria, me temo que tienes un vacío técnico que rellenar. Y bien puede ser que tan solo necesites un par de meses para hacerlo. Pero las empresas no siempre están interesadas en contratar a alguien que no pueda empezar a aportar valor desde el primer día.

Se aprende más de los fracasos que de los éxitos.

Las solicitudes fallidas (especialmente entrevistas y pruebas técnicas) son una forma muy eficaz de aprender lo que te falta. De hecho, se aprende más de los fracasos que de los éxitos. Y mientras esperas a que llegue la primera oferta de trabajo, puedes ir aprendiendo lo que son esos extranjerismos sofisticados.

Conclusiones

El proceso de contratación en la industria generalmente consta de 4 pasos: CV o carta de presentación, entrevista telefónica, entrevista presencial y prueba técnica. A veces no todos son necesarios y en ocasiones hay más. Algunas veces he tenido que hacer algún tipo de test psicológico, e incluso una vez me pidieron hacer un test de inteligencia. A menudo todo depende de la creatividad de la gente de recursos humanos.

Pero el más importante es el quinto paso, del que no se habla tanto: Aceptar ser rechazado. Incluso si estás altamente cualificado, pasar del mundo académico a la industria requiere un período de aprendizaje y adaptación. Pero no te desanimes si te rechazan. En vez de eso, intenta aprender de la experiencia y seguir mejorando en los 4 pasos anteriores. Después de todo, ir del mundo académico a la industria sigue siendo mucho más fácil que ir en la dirección opuesta.

En pocas palabras, conseguir tu primer trabajo en la industria puede que no sea fácil. Y probablemente no sea el trabajo de tus sueños. Pero déjame terminar con buenas noticias:

Solicitar trabajo en la industria sigue siendo mucho menos complicado que en el mundo académico. Escribir una carta de presentación, asistir a algunas entrevistas y resolver una prueba técnica sigue siendo mucho más fácil que escribir una propuesta de investigación. Y por último, hay muchas más oportunidades en la industria que en investigación. ¡Sorpresa, puede que no te tengas que mudar a otro país para conseguir trabajo!